Notas ciclo 2002>



Espectáculos

Miércoles 3 de Julio de 2002
 
Iniciativa que se expande: también se hace en Córdoba y en Mar del Plata
Vuelve "Teatro por la identidad"
El ciclo, en su segunda temporada, estará dirigido nuevamente por Daniel Fanego
La propuesta constará en total de 21 obras
Las piezas se presentarán en las salas Lorange, Del Pueblo, La Máscara, La Fábrica, Enrique Muiño y en el Centro Recoleta
  Fotos
Foto: Julián Bongiovanni
A fines de marzo el actor Daniel Fanego culminó un ciclo televisivo, comenzó a idear un proyecto teatral que no pudo cumplir y, ante la frustración, apareció una opción, viajar a España para asistir a la presentación de la película del chileno Luis Sepúlveda, "Ninguna parte", en cuyo elenco había participado.

Instalado en Madrid, de buenas a primeras, se sintió "desmoralizado y buscando puntas de laburo". Y agrega, "cuando descubrí que estaba haciendo eso empecé a sentirme un inmigrante. En algún lugar de mi cabeza y de mi cuerpo estaba pensando en irme de la Argentina y me dio una tristeza enorme, por mí, por todos".

Así descubrió que debía volver. Su gran necesidad era ser "protagonista de lo que está pasando", en este momento del país.

Ya en Buenos Aires, un gran proyecto lo cuenta como uno de sus responsables, "Teatro por la identidad", el ciclo que se inició en 2000 con la obra "A propósito de la duda" y que lo tuvo como director, y que en 2001 se proyectó en una experiencia que se extendió durante tres meses y con una veintena de obras breves. La propuesta tendrá una segunda temporada, que comenzará el 22 del actual y se extenderá hasta el 21 de octubre.

Con el apoyo de Abuelas de Plaza de Mayo, "Teatro por la identidad", en un comienzo, hizo hincapié en la apropiación de niños en tiempos de la dictadura militar. Poco a poco el tema fue ampliándose.

-¿Cómo analizás esta propuesta, que fue transformándose en un verdadero movimiento?

-Ese es un tema de discusión dentro de "Teatro por la identidad". Es un ciclo, un movimiento que originariamente, cuando se armó, tenía una proclama que decía "Sumémonos a un movimiento, pongámonos la máscara del teatro para sacarle la cara a la mentira". Creo que hay algo de eso por debajo y por detrás, si no no es explicable que desde la pequeñez de quienes lo convocamos se generara lo que se generó. De pronto descubrimos que desde la pequeñez de una voz, de una acción humana, se podía armar esto. No lo esperábamos. Pero teníamos una esperanza y sabíamos que no estábamos solos. Esto es lo que pasó con "Teatro por la identidad". Alguien levantó la mano y se levantaron 400 manos más. Hoy "Teatro por la identidad" se hace en Córdoba y también en Mar del Plata, donde se concreta una puesta diferente de "A propósito de la duda".

-¿Cuáles son las características del ciclo que se ofrecerá en esta temporada? puesta diferente de "A propósito de la duda".

-Este año tratamos de dar una apertura. El año pasado el tema fue la apropiación de chicos. Debatimos mucho sobre cuál podía ser el subtítulo de este año y convinimos que no lo había, que queríamos hablar de la identidad. Es riesgoso porque el marco es muy amplio. En las bases que entregamos con la convocatoria extractamos un párrafo de Patricia Zangaro (dramaturga de "A propósito de la duda") que se llamaba "Rebeldías de la identidad" y que reflexionaba sobre un ser contemporáneo, acrítico, ahistórico que parecía ser el modelo de esta sociedad globalizada. Frente a esto, la inscripción de un sujeto histórico, crítico, aparece como una posición de rebeldía, de resistencia. Así sentimos que la identidad ocupa un espacio de resistencia, y eso no es literario. Con cada chico que aparece, con cada chico que va a preguntar ¿quién soy?, asoma un pedazo de historia que ese chico decide poner en tela de juicio. Se repara, aparece un pedazo de tela para reparar un agujero, un trozo de historia.

-La historia actual muestra que se han producido nuevas pérdidas de identidades, si pensamos en hombres y mujeres que han perdido sus casas, sus empleos....

-Se nos borró la memoria industrial a los argentinos. Este era un país con posibilidades de tener una industria propia, con capacidad para tener economía y cultura regional.

-¿Cómo se ubica el teatro frente a esta realidad?


-El teatro ha dado muestras de ser un espacio que continuamente está promoviendo la alternativa de reflexionar acerca de todos estos problemas y no solamente la alternativa de reflexionar, sino de accionar. El mayor ejemplo fue Teatro Abierto, una respuesta a la dictadura, a la opresión que se vivía en tiempos del proceso militar. Luego de eso no hay una manifestación puntual que indique que el teatro se rebela y se muestra, pero hubo intentos de todo tipo dentro del teatro por reagruparse y volver a darle como un sentido al oficio. Permanentemente hay compañeros y compañeras que ejercen la actividad dándole un sentido. "Teatro por la identidad" vuelve a ser una alternativa. Reunirnos, encontrarnos y detrás de un objetivo buscar resignificar el oficio del actor, no ya como esclavos de un sistema que sólo te puede ofrecer dádivas en forma de tapas de revista, o de "prestigio", o de "premios", o de "espacios de poder". Porque queda muy bien esto de que una vez que no tengo más rating en TV me hago funcionario de algo y repito los textos de los personajes y todo el mundo cree que soy culto. Y de paso le doy letra a algún político y lo ayudo para que se sostenga. No es buena receta que un actor mediocre le dé letra a un político mediocre.

El 15 de este mes, en el teatro Lorange, se abrirá una nueva edición de "Teatro por la identidad", con la participación, entre otros artistas, de Enrique Pinti. Allí se darán a conocer la programación y los elencos. Las funciones se iniciarán el 22 y se desarrollarán todos los lunes hasta el 21 de octubre. Las salas serán el Lorange, el Teatro del Pueblo, La Máscara, La Fábrica, el Enrique Muiño y el Centro Cultural Recoleta. En total se presentarán 21 obras.

"En una sociedad que se debate y se pregunta por su identidad -finaliza Daniel Fanego- va a ser más fácil resolver algunas cosas, porque saber quién es uno y quién es el otro y cómo te articulás con otro diferente, te da un cosmos de conocimiento mucho más amplio, más rico, más profundo."

-Este año tratamos de dar una apertura. El año pasado el tema fue la apropiación de chicos. Debatimos mucho sobre cuál podía ser el subtítulo de este año y convinimos que no lo había, que queríamos hablar de la identidad. Es riesgoso porque el marco es muy amplio. En las bases que entregamos con la convocatoria extractamos un párrafo de Patricia Zangaro (dramaturga de "A propósito de la duda") que se llamaba "Rebeldías de la identidad" y que reflexionaba sobre un ser contemporáneo, acrítico, ahistórico que parecía ser el modelo de esta sociedad globalizada. Frente a esto, la inscripción de un sujeto histórico, crítico, aparece como una posición de rebeldía, de resistencia. Así sentimos que la identidad ocupa un espacio de resistencia, y eso no es literario. Con cada chico que aparece, con cada chico que va a preguntar ¿quién soy?, asoma un pedazo de historia que ese chico decide poner en tela de juicio. Se repara, aparece un pedazo de tela para reparar un agujero, un trozo de historia.

-La historia actual muestra que se han producido nuevas pérdidas de identidades, si pensamos en hombres y mujeres que han perdido sus casas, sus empleos....

-Se nos borró la memoria industrial a los argentinos. Este era un país con posibilidades de tener una industria propia, con capacidad para tener economía y cultura regional.

-¿Cómo se ubica el teatro frente a esta realidad?

-El teatro ha dado muestras de ser un espacio que continuamente está promoviendo la alternativa de reflexionar acerca de todos estos problemas y no solamente la alternativa de reflexionar, sino de accionar. El mayor ejemplo fue Teatro Abierto, una respuesta a la dictadura, a la opresión que se vivía en tiempos del proceso militar. Luego de eso no hay una manifestación puntual que indique que el teatro se rebela y se muestra, pero hubo intentos de todo tipo dentro del teatro por reagruparse y volver a darle como un sentido al oficio. Permanentemente hay compañeros y compañeras que ejercen la actividad dándole un sentido. "Teatro por la identidad" vuelve a ser una alternativa. Reunirnos, encontrarnos y detrás de un objetivo buscar resignificar el oficio del actor, no ya como esclavos de un sistema que sólo te puede ofrecer dádivas en forma de tapas de revista, o de "prestigio", o de "premios", o de "espacios de poder". Porque queda muy bien esto de que una vez que no tengo más rating en TV me hago funcionario de algo y repito los textos de los personajes y todo el mundo cree que soy culto. Y de paso le doy letra a algún político y lo ayudo para que se sostenga. No es buena receta que un actor mediocre le dé letra a un político mediocre.

El 15 de este mes, en el teatro Lorange, se abrirá una nueva edición de "Teatro por la identidad", con la participación, entre otros artistas, de Enrique Pinti. Allí se darán a conocer la programación y los elencos. Las funciones se iniciarán el 22 y se desarrollarán todos los lunes hasta el 21 de octubre. Las salas serán el Lorange, el Teatro del Pueblo, La Máscara, La Fábrica, el Enrique Muiño y el Centro Cultural Recoleta. En total se presentarán 21 obras.

"En una sociedad que se debate y se pregunta por su identidad -finaliza Daniel Fanego- va a ser más fácil resolver algunas cosas, porque saber quién es uno y quién es el otro y cómo te articulás con otro diferente, te da un cosmos de conocimiento mucho más amplio, más rico, más profundo."

Carlos Pacheco
 
http://www.lanacion.com.ar/02/07/03/ds_410501.asp
LA NACION | 03/07/2002 | Página 01 | Espectáculos

 
   

Teatro x la identidad
info@teatroxlaidentidad.net

Abuelas de Plaza de Mayo
www.abuelas.org.ar

 
hosted by meta-i