Notas ciclo 2002>

 
Miércoles 31 de julio de 2002
 MARIANA EVA PEREZ, EN TEATRO X LA IDENTIDAD
"Ahora, tengo que aprender a esperar"
Debutó con una obra en la que cuenta la búsqueda de su hermano nacido en cautiverio.

OLGA COSENTINO
 

DRAMATURGA. Empezó con Instrucciones Para un Coleccionista de Mariposas. (Foto: Hernán Rojas)

 

A los 25 años, Mariana Eva Pérez debuta como dramaturga con Instrucciones para un coleccionista de mariposas, el unipersonal que se presenta los lunes en el Teatro del Pueblo, en el marco del ciclo 2002 de Teatro x la Identidad. Hija de Patricia Rozinblit y José Manuel Pérez Rojo (desaparecidos durante la dictadura), el primer texto dramático en ver la luz no es, sin embargo, lo primero que escribe Mariana. Viene haciéndolo desde los 7 años para su hermano, nacido en cautiverio en la ESMA, al que buscó junto con sus abuelas desde que tiene memoria.

- ¿Qué elementos de tu experiencia forman parte de la anécdota de la obra?

- No es fácil para mí decir de qué trata la obra. Me parece que todavía no lo tengo claro. Yo tenía 15 meses cuando secuestraron a mis viejos. Mi mamá estaba embarazada de 8 meses. La búsqueda la empezó mi abuela materna, Rosa (Rozinblit, vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo). Yo era muy chica, no tengo ningún recuerdo del se cuestro ni de nuestra vida juntos. Sé que vivíamos en Palermo en el último tiempo, aunque nos mudamos muchas veces porque mis viejos militaban y tenían que andar rajando siempre.

- ¿Cuándo sentiste la necesidad de volcar lo vivido en una obra teatral?

- Yo a mi hermano siempre le escribí. Le escribía cartas y poemas. Pero en esta pieza quise relatar no tanto los conflictos por su ausencia sino las contradicciones que aparecieron cuando lo encontré, cuando él se transformó en una persona concreta. Mariana dice que en Abuelas de Plaza Mayo siempre oyó hablar de los tiempos que necesitan los chicos que recuperan su identidad. "Pero a los familiares también nos pasan cosas cuando termina la búsqueda y el chico aparece", reconoce.

- ¿Qué te cuesta más, en esta etapa?

- Por ejemplo, mi hermano es Rodolfo Fernando, ése es el nombre que le puso mi mamá en la ESMA; pero actualmente él usa y defiende otro nombre. Y a mí me cuesta mucho aceptar eso.

- ¿Se ven con frecuencia?

- A veces. Ahora, hace unos cuantos meses que no lo veo. Yo sé que ésta es otra clase de espera. Mejor dicho, ésta es "la espera". Antes no lo esperé: lo fui a buscar. Ahora sí tengo que aprender a esperar.Cuenta que su hermano vive con sus apropiadores, a quienes Mariana no nombra más que como "ella" y "él": "Eligió vivir con ella, que está con prisión domiciliaria. El está detenido. "Nnno...", es la respuesta que llega, acompañada de una risa nerviosa, cuando se le pregunta si invitó a su hermano a ver la obra. Y agrega que le gustaría que viniera pero que no se anima a invitarlo. "No sé cómo decírselo. Pienso que él no tenía dudas sobre su identidad hasta que yo aparecí en su vida. Aceptó hacerse los análisis el mismo día que lo encontré, pero después dice haberse arrepentido. Pero por él, más que por mis abuelas o por mí, quiero ser optimista. Nadie puede construir nada si su vida se apoya en una mentira. Espero que entienda que él no traicionó nada, que él no les debe nada a quienes tomaron la decisión de apropiárselo y de mentirle."Por su parte, Mariana ha empezado a construir desde la escritura. Estudia Ciencias Políticas en la UBA pero, además, está haciendo un taller de dramaturgia con Patricia Zangaro. "Ahora me gustaría meterme más con la ficción. Hoy estoy muy contenta porque es la primera vez que voy a aparecer en un diario por algo que hice y no por mi triste historia. Quiero hacer cosas; no seguir determinada por lo que me pasó", concluye sin contabilizar, entre las cosas que hizo, el haber recuperado la identidad de su hermano.

 

 
© Copyright 1996- Clarín.com. All rights reserved
Directora: Ernestina Herrera de Noble
Grupo Clarín

 
   

Teatro x la identidad
info@teatroxlaidentidad.net

Abuelas de Plaza de Mayo
www.abuelas.org.ar

 
hosted by meta-i