Con terrible e inconmensurable estupor (¡qué egoístas somos los seres humanos que nos conmovemos cuando una pura cifra de muertos toma de pronto un rostro amado!) recibimos la confirmación de que Pablo Zanotti, colaborador de txi, se halla entre las víctimas de la tragedia ferroviaria que ocupa todas las noticias. Pablo colaboró codo a codo con sus compañeros desde hace años, en cada ciclo, compartiendo el fervor de la búsqueda de la identidad de los nietos, y de la suya propia, como lo hacemos todos los que hacemos txi.
Una desaparición tan absurda y siniestra, igual que la de cada una de las otras víctimas, es un vendaval tan violento de muerte y locura que solamente puede soportarse y dejarnos de pie si pedimos por que nunca más vuelva a suceder.
Somos una organización artística. No nos toca considerar las causas ni juzgar a los acusados . Pero sí nos toca pedir con todas nuestras fuerzas que los responsables de toda índole sean castigados. Y que la desidia y la irresponsabilidad que matan, sean erradicadas de nuestra sociedad.
Pablo va a seguir cada año con nosotros, repartiendo diarios de las Abuelas y discutiendo la organización de los colaboradores, pero cuando nos demos vuelta y no lo veamos, tendremos que cerrar los ojos y respirar profundo. Lo vamos a extrañar. |